No vamos en camino de perder derechos, ya es tarde para decir eso. Nos han arrebatado todo.
Estoy harta de leer, harta de palabras. Vamos a la calle, hostias, vamos a una huelga sin límite y que estos criminales se enteren de lo valiosa que es nuestra fuerza de trabajo. ¿Qué son estos terroristas sin nuestra mano de obra?
La guinda a la putrefacta Reforma Laboral: que estos sádicos quieran limitar el derecho a huelga. Total, para el poco uso que hacemos de él... De vuelta al siglo XIX, nos van a dar palos hasta en el cielo de la boca.
Que trabajen los patronos. A la huelga general, da vergüenza este comportamiento resignado, manso y cobarde.