Lo que no tiene nombre es que un partido que se llama socialista haya sacado un Decreto que supone un desprecio a los trabajadores y una injusticia manifiesta, que este mismo partido juegue con los sueños de los opositores al sacar una convocatoria con un número de plazas sabiendo que no hay dinero, sabiendo que el Gobierno central no lo permitirá, sabiendo que muchos interinos se irán a la calle, como pasó en Primaria, sabiendo que vendrán de toda España. Lo que no tiene nombre es que todos los sindicatos les hayan hecho el juego.
Pido perdón si con mis palabras puedo molestar a alguien. No puedo evitar pensar así.