También yo iba a abrir un hilo, para expresar lo que siento a raíz de lo que ha ido pasando. Ahora aprovecho el tuyo, con tu permiso.
Han sido unos tiempo duros. Mucho. Para tod@s.
Yo he aportado todo lo que he podido y más contra el D302. Desde el primer día.
He intentado comprender, como tú me decías ayer, amigo Rents, porque sé que hay un grupo de compis que están muy putead@s por lo que va a pasar. ¿Pero sabes qué? Que también duele mucho estar dejándose la piel (a mí ir a dormir a la catedral, medio-convaleciente después de una operación, desde el Oriente Andaluz no me sale gratis) y ver cómo se te critica de forma desmedida.
Sí, de forma desmedida.
Me parece bien que no estéis de acuerdo con la decisión que HEMOS TOMADO. Pero lo que no me parece de recibo es que desde este Foro se abra una ventana para que se nos tache de tont@s, de insolidari@s, de vendid@s, y un sinfín de cosas más.
Ayer comí con mi mejor amiga. Ella es interina blindada, afiliada a USTEA y parte activa de este sindicato. Habló a favor de convocar oposiciones. Porque lleva muchos años dando tumbos por toda Andalucía y está más que harta (esta es la primera vez que tiene vacante en nuestra provincia, aunque a bastantes kms). Quiere esta última oportunidad de sacar la plaza. Y lucha por ello. Entiende perfectamente que las condiciones podrían ser mejores, me ha acompañado a muchísimos actos contra el D302, y no quiere que haya gente que se quede en la calle, pero tiene la seguridad de que, con oposiciones o sin ellas, l@s últim@s en entrar se van a quedar sin trabajo igual. Ella defiende, y yo creo que tiene razón, que una cosa es la lucha contra el D302 y otra es la convocatoria de oposiciones.
Pues bien. Ayer mi amiga me preguntó que por qué siendo parte de este sindicato, y de estar siempre apoyando todo lo que se hace (no es de las que pagan una cuota a "un club social", sino que se hace 80kms de venida y otros 80 de vuelta para ser una cabecita más en una concentración contra los recortes, o contra otra multitud de cosas para las que se nos convoca semana sí, semana no; llegando incluso a dedicar sus huecos entre clases para llamar a colegios e instituos con el único fin de recoger información sobre las vacantes que no se cubren para que el sindicato pudiera denunciarlo en Delegación) tiene que aguantar que desde este espacio que pone su sindicato se le critique una y otra vez por querer oposiciones. Diciendo, además, que es una persona vendida y a la que este asunto ni le va ni le viene.
Pues sí, sí le va y sí le viene. Y, por muy raro que os parezca a algun@s, quiere su oportunidad de sacar la plaza y de convertir su empleo en estable. Y no lo hace a costa de vender a nadie, se ha movido muchísimo más por el colectivo no blindado que much@s de ese colectivo, como ya he dicho antes.
Y a mí me duele. Me duele porque no supe que responderle. Y porque creo que tiene razón.
Por eso ayer intervine. Porque me parece que ya está bien. Además, aunque no se trate de establecer una escala de "quién tiene más derecho", sí que mi amiga (y quienes estén en su situación) se merecen que se pongan cotas a esa desmesura que lleva tiempo habiendo.
Ya no hablo de que se nos critique en otros medios. Que también duele, pero al fin y al cabo es la gente de esos medios quien debe regularlos. Hablo de que esta es SU CASA, y la quiere y la mima. Y no es justo que en su casa se la insulte, por mucho que entendamos la situación de otr@s.
No sé si mi mensaje servirá para que alguien haga un poco de auto-crítica. Espero, de todo corazón, que sí.
Yo esperaré desde casa para saber cuántas personas se concentran el 18, puesto que no me sumo al no compartir. Y entonces veré la magnitud de gente que no quiere estas oposiciones. Pero lo que no hago en ningún momento, ni aquí ni en ningún sitio, es insultar a esa gente que no las quiere.
Un saludo triste.
Bueno, yo lo que interpreto de estas palabras que dices es la anteposición de intereses personales a los colectivos; corrígeme si me equivoco.
No logro entender por qué dices eso de "la última oportunidad de sacar la plaza" (sic), y por qué el fin justifica los medios, en este caso. Y esto me preocupa si, a sabiendas, alguien calla más de lo que dice y sabe. No nos engañemos, aquí nadie es transparente.
Yo no he hecho ningún sondeo para saber si hay más personas que quieren oposiciones en "estas condiciones" o menos que las que no las desean, aunque, por mi formación, de Estadísticas, de forma de manipularlas y de ocultar cómo se ha hecho el muestreo puedo dar lecciones.
Querer oposiciones es una opción libre y respetable, tanto si se argumenta en forma razonada como si no se hace. ¿Acaso se necesita algo más que la propia voluntad?
Pero es una opción libre y respetable cuando no priman los intereses particulares (YO quiero la plaza, y YO hablo con la voz del sindicato que me da más fuerza que la voz particular y desconocida, y aprovecho la ocasión: YO y siempre YO).
No voy a tachar a nadie de insolidario por pensar en ella misma; aquí todos lo hacemos. Cuando tomo una posición, es de esperar que mis intereses sean velados por esta opción. Si no te proteges tú, ¿quién lo va a hacer?
Hoy me pregunto si en esa reunión con el Señor Consejero se ha tratado, en algún momento, y se ha tomado en consideración la voz de aquellos que no quieren estas oposiciones; si de verdad alguno de los presentes en ella se ha atrevido a señalar y subrayar el partidismo y la propaganda política incuestionable en el que estamos inmersos.
Alguien me decía en algún momento (por no decir en varios) que por qué le dedicaba tanto tiempo a mis alumnos, elaborando cosas del quehacer diario y perfeccionando, en la medida de mis posibilidades, los recursos. Pienso que esto no es un trabajo en el que puedes dejar las cosas para mañana si no me salen hoy o si no tengo ganas. Soy el responsable, HOY, de su formación y de su futuro para mañana. Debo saber lo que hago y más si lo que hago va dirigido a personas que, a día de hoy, se dejan guiar por mí ciegamente, debido a sus temprenas edades, entre otras cosas. Esto no es un juego.
Estoy seguro que yo no soy el mejor profesor de todos, ni siquiera de mi Centro y ni siquiera de mi Departamento. Sólo creo estar a la altura de las circunstancias. Y he aprendido en este camino que para muchos es un juego, es la búsqueda de un interés oscuro, y es un todo vale (y se hacen llamar político, de la Junta o del Gobierno Central, me da igual; y se tragan la mentira que son capaces de vomitar).
Finalmente, quisiera expresar que o cambia
esta gente de actitud y de forma de pensamiento o serán ellos quienes
no me merezcan en su sistema: ellos no pasan mi sistema de selección.