...volvió a sonreir, pero su sonrisa se volvió nerviosa. ¿Lamaron a la puerta o, fué suimaginación? Llevaba tanto tiempo esperando esa llamada a su puerta, que ya no sabía si lo que había oido era cierto o fruto de su imaginación.e sentó en el sofá, intentó relajarse y se dispuso a esperar para ver si se repetía la llamada...