He contestado algo parecido en otro hilo: En La Línea los alumnos que provienen de zonas deprimidas han sido repartidos por todos los centros. El Machado siempre ha sido un destino muy temido, de lo peor. De buena mano sé que en los últimos tiempos ha mejorado mucho, lo cual no significa que sea un centro fácil. Eso sí, has de ir con la mente muy abierta a todo, adaptarse al alumnado y hacer lo que uno buenamente pueda. Puedo deciros que en uno de los cursos del Cep que realicé el año que trabajé allí (no en el Machado) coincidí con un compañero que había llegado al centro ese mismo curso y estaba literalmente destrozado, el pobre chico no podía más. Sin embargo, tal y como un compañero ha comentado antes, hay gente que repite al año siguiente. No creo que sea cuestión de suerte puesto que prácticamente todo el alumnado era igual pero sí es importante la actitud y forma de ver/afrontar las cosas que tiene cada uno. En cualquier caso es indiscutible que trabajar en un centro de esas características es agotador en todos los sentidos. Lo que sí tiene la ciudad es mucho ambiente y muchos interinos para animarse entre ellos. Suerte.