Era una noche estrellada
a solas en mi habitación
y en la oscuridad se reflejaba
de nuestro mar un rumor.
En esa noche callada
grita tormentosa mi alma
pues gritando busca respuesta
a lo que calla el corazón.
Tristeza honda y profunda
reflejada en mis ojos
henchidos de lágrimas
y plagados de tu ausencia
Oh qué tristeza la mia
que insoportable dolor
siento las manos frías
¿Por qué no está aqui, Señor?
¿Por qué, Señor no me escuchas?
¿Por qué en mi interior esta lucha?
Dime señor, por favor.
Dame una respuesta a tanto dolor.
Quiero sentir que amanece en mi alma,
la luz de una nueva alegría
un rayo de sol y de calma,
que me dé fuerza y energía.
Fuerza que combata al desánimo,
que alumbra el corazón.
Fuerza que me muestre el camino
y se lleve esta desazón.
Quiero abrir los ojos de la esperanza,
encontrar la llave que abra
el sentimiento puro que alcanza
el alma de cada palabra.
Quiero probar de tus labios
su sabor a caramelo.
Quiero tener en mis manos
las caricias de tu pelo.
Olvidar sentimientos de recelo
olvidar el color de tu mirada
alzar mis ojos al mismo cielo
llevar mi dolor a la nada.
Y sembrar un camino de alegría
que me lleve hasta tus besos.
Pintar tu sonrisa todos los días
sin que se rompan mis sesos.
Siento que llega el final
siento que ya no me quieres,
mi alma de dolor se muere
por querer tu amor fatal.
Y a duras penas me sustento
tus palabras eran mi aliento,
tus besos eran mi alimento,
tu ausencia era mi tormento.
Brota en mí una nueva esperanza
que me lleva hasta el infinito,
que hace más fuerte nuestra alianza
y hace más grande nuestro mito.
Con fuerza mantengo esta espera
los segundos corren eternos,
lucho contra duros inviernos
que me distancian de tu vera.
Siento que volveré a sentir
las caricias de tus manos,
la suavidad de tus labios,
mi corazón con fuerza latir.
Por tus ojos, el inmenso azul cielo;
por tus besos, rosas de las más bellas;
por tu cuerpo, un firmamento de estrellas;
y el más puro diamante por tu pelo.
Y gritar que no me importa
aunque se salga de la norma
que si la distancia es corta
para amarte esta es la forma:
infinidad de caricias,
dos mil millones de besos,
de tus versos avaricia,
de tu cuerpo me siento preso.
La receta de tu amor,
que con celo y embeleso
es amargo como un queso
en tus labios sabe mejor.
¿Quién me robó tus caricias?
¿Quién me robó tus abrazos?
¿Por qué olvidé mi sonrisa?
¿Por qué no olvidé tus labios?
Anoche cuando dormía,
tan profundo tuve un sueño:
soñé que un ángel venía
hasta los pies de mi lecho,
Y el ángel me decía,
a través de su mirada:
ten tus caricias robadas,
achucha los sustraídos abrazos,
así tu sonrisa perfecta
hará volar esos labios.
NUnca pierdas la sonrisa,
que nadie enturbie tu mirada.
Deja el estrés y las prisas,
coge de lo malo nada,
canta, ríe, sueña, pisa
las voces envenenadas.
Deja lo mejor de ti a cada paso,
siembra alegría en tu camino,
construye, edifica sin retraso,
envuelto hacia tu destino
El silencio de la noche
resuena en la madrugada,
pregonando los reproches
de tu alma abandonada.
Lo pregonan las estrellas,
lo predica el firmamento:
por ser bella entre las bellas
tu amor se torna tormento.
Mi alma arderá en el infierno,
se romperá de dolor,
se perderá en el invierno,
antes de olvidar tu amor.
Y allí, aterida y sin olvido,
buscará la calidez de tus manos.
buscará de tus ojos la guía,
por si alguna vez, quién sabe,
florece el almendro que amanezca
esta noche oscura y fría.
Tus besos ya son pasado,
ya no existen tus caricias,
han muerto nuestros abrazos,